
Deje de alquilar elevadores cada vez que se estropea el calentador
Si tiene una fábrica con techos altos, sabe bien cuánto es eso un problema. Uno de los elementos calefactores se daña, y de repente se encuentra frente a un radiador a 10 metros de altura. Es un desastre. Tiene que alquilar un elevador, detener la línea de producción y perder tiempo solo para reemplazar un tubo. Es una forma muy costosa de pasar un martes.
Nos cansamos de este problema, así que cambiamos la forma en que se construyen estos equipos.
El problema con los calentadores “de una sola pieza”
La mayoría de los calentadores industriales son simplemente un único bloque metálico grande. Si una parte falla, hay que lidiar con todo el dispositivo. O bien se tira todo el sistema, o bien se pasan horas reconectando los cables desde cero.
Nosotros hacemos las cosas de otra manera. Usamos chasis modulares. Piénselo como bloques de Lego para la calefacción. En lugar de un solo dispositivo, los elementos calefactores están divididos en secciones independientes. Si un tubo se daña después de cinco años de uso, no hay necesidad de sacar todo el radiador. Basta con reemplazar la sección dañada por una nueva.
Así, lo que antes era un trabajo tedioso se convierte en algo que se puede hacer en pocos minutos.
El precio a pagar
Claro, hay un inconveniente: para que esto funcione, las carcasas tienen que ser un poco más grandes. Se pierde un poco de espacio en el techo para dar cabida a los clips de sujeción y a los cables separados.
Pero, seamos realistas: unos pocos centímetros adicionales de metal en el techo no es un precio excesivo a pagar para evitar tener que detener toda la fábrica por todo un día.
Fiabilidad en el mundo real
También hemos incluido conectores rápidos. Ya no hay necesidad de lidiar con tornillos oxidados o cables frágiles. Basta con desconectarlo, reemplazarlo y listo.
Y lo mejor: si uno de los módulos deja de funcionar, los demás siguen funcionando. Su planta permanece caliente mientras usted programa reparaciones para la semana siguiente. Sin pánico. Sin emergencias.
Sabemos también que las plantas industriales son muy exigentes: vibran, están llenas de polvo y hacen mucho ruido. Por eso hemos diseñado estos equipos con cerraduras resistentes para que todo permanezca en su lugar, incluso cuando la maquinaria alrededor de ellos hace que el edificio tiemble.